jennifarlopez

JenniFar López

No existen palabras para describir la ostia que este chaval lleva en la cabeza.
Cuentan las malas lenguas que era un chicx normal hasta que un día se cayó en el abrevadero envenenado y surgió, de entre trozos de frutas en almíbar y alguna que otra sustancia tóxica esta máquina de hacer bailar. Con un CD pirata de OBK en una mano y una cacerola en la otra puede hacerte llegar a la estratosfera y meterte en el pxxxo inframundo al mismo tiempo.